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lunes, 13 de diciembre de 2010

Y la mentira vale más que la verdad y la verdad es un castillo de arena y por las autopistas de la libertad
nadie se atreve a conducir sin cadenas.
Y yo me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que te quiero.
Y que no quiero que venga el destino a vengarse de mí y que prefiero la guerra contigo al invierno sin ti.
Cada mañana salto de la cama pisando arenas movedizas, cuesta vivir cuando lo que se ama se llena de ceniza.
Y por las calles vaga solo el corazón sin un mal beso que llevarse a la boca
y sopla el viento frío de la humillación envileciendo cada cuerpo que toca.


1 comentario:

  1. La verdad es un castillo de arena, a veces nos puede derrumbar o simplemente nos dejamos llevar por la marea (:

    Me ha encantado lo que haz escrito...

    Saludos!

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